noviembre 2018

Valor y serenidad

2018-11-02T11:32:25+00:00noviembre 2nd, 2018|

Enfrentar los problemas puede ser una experiencia difícil, pues necesitamos emplear nuestra creatividad, paciencia, concentración y valentía, ya que tomar decisiones y resolverlos nunca ha sido ni será fácil.

Dependiendo de su dificultad pueden llevarnos a perder la calma, por lo que es necesario encontrar el equilibrio, algo complicado cuando la presión es suficiente como para no dejarnos dormir.

Necesitas valor porque las decisiones implican generalmente sacrificios, y serenidad porque es fundamental mantener la calma y la tranquilidad para tomar la mejor decisión.

Ten valor y serenidad para resolver problemas y el camino para solucionarlos se despejará.

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octubre 2018

septiembre 2018

Es necesario establecer límites

2018-10-18T21:20:53+00:00septiembre 27th, 2018|

Investigadores canadienses de la Universidad de Ottawa han encontrado una correlación muy directa entre el uso de dispositivos y la inteligencia de los niños.

El estudio compara el desempeño intelectual de 4500 niños norteamericanos de entre 8 y 11 años en función de las recomendaciones dadas por un plan canadiense denominado 24 horas: entre 9 y 11 horas de sueño, al menos una hora diaria de ejercicio y menos de dos horas de ocio con pantallas.

Las conclusiones publicadas en The Lancet Child & Adolescent Health son claras: el tiempo dedicado a los dispositivos es el que tiene una relación más fuerte con la maduración intelectual. Se descubrió que más de dos horas de tiempo recreativo con pantallas se asocian con un peor desarrollo cognitivo en los niños.

Por lo que se recomienda a la luz de este hallazgo que pediatras, padres, y docentes, entre otros, promuevan una limitación del tiempo de pantalla recreativo y prioricen unas rutinas saludables de sueño durante la niñez y la adolescencia.

Otro estudio reciente de científicos británicos mostró una correlación notable entre las pantallas y el deterioro del sueño: por cada hora que los preescolares pasaban con el aparato, reducían 26 minutos su tiempo de sueño nocturno.

Los estudios que se están realizando son muy importantes para verificar los efectos negativos y positivos de los dispositivos en los niños y adolescentes, regular el uso de los aparatos es importante para su adecuado desarrollo.

Los resultados de las investigaciones son un llamado de atención, pues comienzan a arrojar datos que debemos tener en cuenta a la hora de establecer horarios y límites a los hijos e hijas.

Muchos padres usan la tecnología para distraer a sus hijos y con ello tener más tiempo libre para realizar sus actividades, algo que como vemos puede ser contraproducente para su desarrollo.

Establecer pautas de conducta es fundamental para crear hábitos sanos y el uso responsable de los dispositivos por parte de los padres es un ejemplo a dar, para su beneficio y el de los miembros de sus familias.

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2 semanas

2018-10-18T21:00:11+00:00septiembre 15th, 2018|

Hace poco ví de nuevo una película que seguramente muchos de ustedes habrán visto llamada “Hogar dulce hogar” (Título original “The money pit”) de 1986, dirigida por Steven Spielberg, protagonizada por Tom Hanks y Shelley Long, en donde una pareja compra una casa a unos estafadores y resulta ser un fiasco, si aún no la han visto les aseguro que verla es pasar un buen rato.

Me divertí viéndola y también observé detalles que pase por alto la primera vez, algo que llamo mi atención fue el grado de incumplimiento de los contratistas y lo desprotegidos que estábamos los consumidores hace unos años.

Sin importar el momento de la pregunta: ¿Cuánto tiempo se demoran en terminar el trabajo? Y luego: ¿Cuánto falta para terminar el trabajo? Los contratistas siempre contestaban: dos semanas, incumpliendo el plazo varias veces, pues tardaron varios meses.

Eso me hizo recordar que uno de los motivos que generan mayor inconformidad y desconfianza en las relaciones personales, laborales, comerciales y de pareja, es la falta de palabra.

Hace no tanto tiempo la palabra empeñada era garantía de cumplimiento, y la marca personal tanto como la marca corporativa e institucional era cuidada de tal manera que era muy difícil que la incumplieran.

Pues las ciudades eran tan pequeñas que si alguien no cumplía sus compromisos era rápidamente identificado y sometido al escarnio público.

Ese sentido del compromiso y la responsabilidad hacia que las personas y las empresas adquirieran los compromisos que podían cumplir, y tenían sumo cuidado de las obligaciones que contraían.

Hoy en día vemos como empresas que durante años se aprovecharon de los clientes en los diferentes sectores maltratándolos a través de incumplir los beneficios ofrecidos, las garantías, los plazos de entrega y la calidad de los productos a base de publicidad engañosa y en connivencia con el poder político, los entes reguladores y los medios de comunicación reciben el escarnio público de los clientes maltratados en las redes sociales, ocasionando con esto una perdida de confianza y credibilidad en el público, algo que antes podían acallar, pero que ahora es prácticamente imposible.

Conservar el buen nombre es una tarea titánica si nos comprometemos con algo que de antemano sabemos que no podemos cumplir, y algo sencillo si dirigimos nuestros esfuerzos a ser honestos y comprometernos sólo con lo que podemos.

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